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El factor clave para recibir el tratamiento adecuado es la identificación correcta del problema. Muchos de mis pacientes me revelan que la decisión más difícil fué tomar el teléfono y hacer la cita para consultar a un médico ya que como probablemente sea tu caso, no estamos acostumbrados a mostrar esa parte de nuestro cuerpo para ser minuciosamente examinada.
Siempre la decisión más inteligente será acudir con tu médico para que sea él con su experiencia el que te recomiende el manejo de tu problema particular.
Como hemos mencionado en notas anteriores, los síntomas más comunes son dolor y sangrado, el rango de dolor varía desde muy leve o nulo hasta muy intenso, dependiendo de la presencia o ausencia de trombosis. El sangrado en las hemorroides externas es escaso.
En este momento es pertinente mencionar que en los casos en los que existe sangrado, sin dolor y sin abultamientos visibles o palpables es mandatorio acudir a buscar atención médica ya que deberá investigarse mediante una auscultación más profunda el origen de este sangrado que puede ser ocasionado por hemorroides internas o por una gama de enfermedades intestinales como pólipos, infecciones o tumores.
Pero... no todo lor que duele y sangra son hemorroides, existe otro padecimiento igual o más común aún que las hemorroides, se trata de la FISURA ANAL.
Este problema como su nombre lo describe, es una pequeña herida en uno de los pliegues de piel del ano, generalmente se ubican en la línea media es decir si trazamos una línea imaginaria de adelante hacia atrás en el ano, esa es la línea media. por lo tanto las fisuras anales estan adelante o atrás en los pliegues del ano y no en los lados.
Esta enfermedad por lo general es de larga evolución, sus síntomas más frecuentes son dolor al defecar, sangrado escaso y en ocasiones prurito(comezón).
Se origina por tres mecanismos: